El Congreso da luz verde a la ley para nacionalizar a los saharauis entre críticas a Moncloa por su posición con Marruecos
elDiario.es · hace 12 días
La Cámara Baja aprueba con los votos a favor del Gobierno y sus socios y la abstención del PP la norma que devolverá el DNI español a quienes lo perdieron en 1977 y sus hijos. El texto pasa al Senado para su aprobación definitiva solo con la oposición de Vox
Los saharauis exiliados en el desierto que conseguirán la nacionalidad española: “Es un derecho que nos pertenece”
La ley que servirá para otorgar la nacionalidad española a los saharauis que la ostentaban hasta 1977 y la perdieron tras la ocupación marroquí del Sáhara Occidental se queda a un solo paso del Boletín Oficial del Estado (BOE). El Congreso aprobó este jueves el texto, que ahora pasará al Senado para recibir el aval definitivo del poder legislativo y entrar en vigor. Lo hizo con los votos a favor del Gobierno y sus socios parlamentarios y, además, con la abstención del PP, que dejó solo a Vox en el rechazo a la norma.
El Ejecutivo —y particularmente Sumar, que ha impulsado la ley— se apunta así un tanto en una de sus semanas más complicadas, aunque el debate parlamentario de este jueves evidenció la enorme fragilidad en la que se encuentra a raíz de la crisis de Ceuta. Prácticamente todos sus socios, al igual que PP y Vox, se mostraron muy críticos con la estrategia adoptada por la Moncloa con Marruecos en los últimos años. Y varios de los aliados parlamentarios del presidente Pedro Sánchez le afearon el brusco giro de su política sobre el Sáhara ejecutado en el año 2022, cuando España modificó por sorpresa su postura histórica sobre el contencioso y consideró que la propuesta marroquí de dar autonomía al territorio dentro de su jurisdicción es la base “más seria, realista y creíble” para resolverlo.
“Seguimos sin conocer a cambio de qué Pedro Sánchez, de manera personal, unilateral y sin informar a las Cortes, cedió el Sáhara a Marruecos”, espetó a este respecto el diputado del PP Pedro Muñoz, que definió el cambio de posición de 2022 como un “bandazo” ejecutado “con nocturnidad y alevosía”. “Durante todos los gobiernos de la democracia hubo un amplio consenso más allá de ciertos matices, respecto a la posición que España debía tener” con respecto al Sáhara: la “neutralidad activa”, defendió Muñoz, que acusó a Sánchez de haberse “alineado definitivamente con Rabat” hace cuatro años a través de un acuerdo “clandestino” y que “nadie conoce”.
Más allá de estas críticas, el diputado del PP justificó la abstención de su grupo parlamentario en la votación de la ley para dar la nacionalidad española a los saharauis por diferencias técnicas. “Nosotros defendemos que puede haber nacionalizaciones, claro que sí, pero no por carta de naturaleza [es decir, por decisión del Consejo de Ministros] sino después de acreditar residencia en España durante dos años, como ocurre con los ciudadanos de Guinea Ecuatorial o los países iberoamericanos”. Esa segunda posibilidad también se recoge en la ley aprobada este jueves, aunque para los nietos de los saharauis que tenían DNI español en 1977: para ellos y para sus hijos, la vía contemplada es la carta de naturaleza, con lo cual se les exime de acreditar residencia en España.
Un Gobierno “pagafantas”
Los socios parlamentarios del Gobierno no mostraron estas reticencias a la arquitectura técnica de la ley, pero sí coincidieron con el PP a la hora de criticar la posición del Ejecutivo en relación al Sáhara adoptada en 2022. Uno de los más gráficos en sus críticas fue el portavoz adjunto de EH Bildu, Jon Iñarritu, que definió la estrategia de la Moncloa como de “pagafantas” de Marruecos. “Con aquel cambio de posición, el Gobierno español parece ser que creyó que iba a lograr mantener acuerdos en relación a varios asuntos, entre ellos la migración”, pero “tras lo ocurrido en 2021 con la entrada masiva de personas en Ceuta, impulsadas y apoyadas por Marruecos, hace apenas un mes ha vuelto a ocurrir lo mismo”, denunció Iñarritu, que se preguntó “para qué ha servido ese cambio de posición”.
En la misma línea se pronunció el diputado de ERC Francesc-Marc Álvaro, que acusó al PSOE de haber “denigrado la condición progresista” al haber “abandonado la causa del pueblo saharaui” en el año 2022. “Debo decirles con amargura y con tristeza, pero también con dureza, que ustedes han contribuido terriblemente a dejar al pueblo saharaui en un rincón del mundo”, lamentó Álvaro, que se preguntó “por qué todo lo que el presidente Sánchez aplica al dignísimo pueblo palestino y al dignísimo pueblo de Ucrania no se lo aplica al pueblo saharaui”.
Esas críticas fueron la constante en las intervenciones del resto de los socios. El siempre moderado Mikel Legarda, del PNV, denunció el “abandono de responsabilidades para con el pueblo saharaui” por parte de España durante su historia que “ha tenido un último capítulo en este siglo XXI con el giro unilateral, copernicano y por sorpresa” de 2022. Junts, por su parte, abonó la teoría de la conspiración preguntán