Cómo Israel ha creado un 'think tank' falso para manipular las respuestas de la inteligencia artificial
elDiario.es · hace 5 días
Con el objetivo de preparar a los chatbots para que expongan argumentos a favor de Israel, la web publicó 124 artículos con más de 560.000 palabras en solo nueve díasUna red ultra de EEUU e Israel utiliza Ceuta para atacar España
Una página web de difusión de mensajes proisraelíes que se presenta bajo el nombre de un think tank inexistente ha publicado más de medio millón de palabras en solo nueve días, según se desprende de una investigación realizada por The Guardian. Para ello utiliza una plataforma comercial que promete optimizar los contenidos para conseguir que los chatbots de inteligencia artificial los citen.
La web expone los posicionamientos de Israel sobre cuestiones como la tortura de presos palestinos, los crímenes de guerra israelíes o si Israel ha utilizado deliberadamente la hambruna contra la población palestina de Gaza y los presenta como si se tratara de una investigación neutral realizada por voces expertas.
La agencia de comunicación neoyorquina Piro Inc. ha registrado este mes el sitio web ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos en virtud de la Ley de Registro de Agentes Extranjeros (FARA), una norma de 1938 que obliga a quienes trabajan para un gobierno extranjero a declarar formalmente esa relación. Piro identificó la web como material que distribuye para el Gobierno israelí.
La web se presenta como perteneciente al Instituto Hanover de Política Pública, del que no consta que exista como entidad jurídica en ninguna jurisdicción, que no tiene dirección física y que no identifica a ningún miembro de su personal ni a los autores de sus informes. Sus propias condiciones de uso se rigen por las leyes del “estado en el que está establecido el Instituto”, aunque no indican cuál es.
La existencia de la web salió a la luz el 14 de agosto. Desde entonces, el instituto ha añadido una página titulada “Financiación”, en la que afirma: “Una versión anterior de esta página decía que el Instituto operaba sin financiación externa, y esa afirmación era cierta cuando se redactó este apartado”.
La web forma parte de una iniciativa más amplia, financiada con decenas de millones de dólares por el Gobierno israelí y canalizada a través de terceros —entre ellos el grupo publicitario europeo Havas Media—, que busca influir en los chatbots para alimentarlos con información y que reproduzcan argumentos favorables a Israel. Un contrato entre Havas y otra empresa estadounidense que participa en la campaña la compromete a la “puesta en marcha de sitios web y contenidos para lograr que las conversaciones con GPT adopten determinados enfoques”.
The Guardian ha contactado con Piro Inc, Havas Media y la agencia de publicidad del Gobierno israelí LaPam para que puedan dar su versión. El medio también ha solicitado una respuesta a través de una dirección de correo electrónico de contacto publicada en la página web del Instituto Hanover.
Todo ello ocurre en un momento en que la imagen de Israel entre la opinión pública estadounidense se ha desplomado y en que responsables israelíes han empezado a trasladar a los medios que el dinero destinado a la llamada “Hasbara” —la diplomacia pública israelí en el extranjero— ha sido un desperdicio.
El sitio web
Según un análisis de The Guardian, entre el 6 y el 14 de agosto, el Instituto Hanover publicó 124 informes que sumaban más de 560.000 palabras, con una media de unas 4.500 palabras cada uno. Solo los días 12 y 13 de agosto elaboró 73 informes, lo que supone casi 354 000 palabras en dos días. Desde que salieron a la luz las primeras informaciones sobre el Instituto Hanover, las publicaciones han parado. Todos menos uno de los 124 titulares del sitio web comienzan con una pregunta similar a las que un usuario podría escribir en un chatbot, como “¿Es el antisionismo antisemitismo?”, “¿Expulsó Israel a los palestinos de sus tierras?” o “¿Está Israel llevando a cabo un genocidio en Gaza?”.
Los informes adoptan la apariencia de estudios académicos y están documentados con gran minuciosidad, con referencias al Banco Mundial, agencias de la ONU, la Oficina Central de Estadística de Palestina, Amnistía Internacional y el texto de la Convención sobre el Genocidio.
En declaraciones a The Guardian, Nick Cleveland-Stout, investigador asociado del Instituto Quincy, un centro de estudios estadounidense especializado en política exterior que ha informado sobre el sitio web, explica que a primera vista le pareció convincente. “Consigue hacerse pasar por algo muy académico: el diseño de la página web, los logotipos, todo tiene muy buena pinta. Pero cuanto más lo lees, más te das cuenta de que gran parte de ello no tiene sentido”.
Por ejemplo, la información que presenta la página web del Instituto Hanover se plantea sistemáticamente para atenuar las críticas a Israel. Cuando las organizaciones de derechos humanos han concluido que