Ya tiene un doble la ciudad, alcalde, y ese doble vive en el móvil. Quiero decir que hay dos ciudades, la real y la virtual, y ya casi la ciudad virtual va por delante de la real, en cuanto a la existencia. Tenemos el Madrid de toda la santa vida, y luego está el otro Madrid, que es un álbum de Instagram, bello como una mentira. Un mundo de cabal espíritu diría que la ciudad virtual amanece como réplica de la ciudad concreta, y de piedra. O sea, primero Madrid, y después su foto. Pero ahora es el Madrid verdadero el que tiene que lograr una semejanza con el Madrid de los instagramers . Así, la copia exige al original.... Ver Más