Asesinados al volver del colegio: ¿por qué EEUU convirtió a niños somalíes en objetivo de sus ataques con drones?
elDiario.es · hace 14 días
En noviembre de 2025, al menos 12 personas, entre ellas ocho niños, murieron en un ataque estadounidense en Somalia, aunque Washington nunca ha reconocido oficialmente la muerte de civilesFamilias somalíes obligadas a refugiarse debido a la sequía y las inundaciones: conoce sus historias
Acababan de sentarse a desayunar cuando comenzó el ruido. Algunos dejaron de comer su cambuulo, un plato de alubias cocidas a fuego lento, sobresaltados por aquel inquietante zumbido agudo. Otros pegaron la cara a las ventanas y alzaron la vista hacia el cielo. En los campos de maíz de los alrededores, los agricultores observaban los objetos que sobrevolaban Jamaame, una localidad del sur de Somalia.
Poco después de las nueve de la mañana del 15 de noviembre de 2025, una serie de explosiones sacudió Jamaame.
Entre las viviendas reducidas a escombros estaba la de Abdullahi Mohamed Abo Sheikh Ali, que aquella mañana se encontraba trabajando en el campo. Su abuelo, Mohamed, corrió hacia los escombros.
“Había ropa y libros esparcidos por todas partes, pero apenas me fijé en ellos. Estaba paralizado por el shock, frente a los cuerpos de mis nietos. Los habían despedazado”, relata.
Mientras rebuscaba entre los escombros, Mohamed encontró el cuerpo de su nuera, Safiyo Hassan Abukar, en avanzando estado de gestación. Junto a ella, yacían los restos de Abdifatah, su hijo mayor. A nadie le sorprendió que el cuerpo del niño, de 10 años, apareciera tan cerca de su madre.
“Abdifatah nunca se separaba de ella. Siempre la ayudaba con las tareas de casa. Si él estaba presente, ella no necesitaba a nadie más”, recuerda Mohamed.
Cerca de allí, Abdinasir, de siete años, también yacía muerto. Abdinasir adoraba a su abuelo: “Siempre me pedía que rezara para poder memorizar el Corán. A veces le llamaba mi 'buscador de oraciones' y él sonreía”.
Entre los escombros se encontraban también los cuerpos de otros dos hermanos: Hussein, de seis años, y Abdurahman, de cuatro.
La familia murió durante un ataque aéreo estadounidense en Somalia. Según una investigación de The Guardian, la ofensiva causó la muerte de al menos 12 civiles, entre ellos ocho menores de edad.
Todos mis hijos yacían en el suelo cubiertos de sangre. Cuando intenté socorrerlos, comenzaron a caer proyectiles
Marian Haji Abdi Guled
Se trata de la operación estadounidense más mortífera para la población civil en Somalia durante los dos mandatos de Donald Trump. Hacía 18 años que Estados Unidos no causaba tantas muertes de civiles en un solo incidente en este país del este de África. Hasta ahora, la cifra más alta confirmada correspondía a la sangrienta y fallida operación militar lanzada por Washington en Mogadiscio en 1993, conocida como Black Hawk Down, en la que dos helicópteros estadounidenses fueron derribados y decenas de personas murieron durante intensos combates en la capital somalí.
A pesar de la gravedad de la masacre, no consta que se haya abierto ninguna investigación sobre lo ocurrido en Jamaame. Nadie ha rendido cuentas por las muertes y Estados Unidos sigue negando que aquel día muriera un solo civil en la localidad. The Guardian ha reconstruido por primera vez en detalle lo ocurrido aquel día a partir de fotografías, vídeos, radiografías de las heridas causadas por la metralla a los niños y los testimonios de testigos presenciales.
Al menos 15 explosiones
Estas muertes plantean serias dudas no solo sobre la fiabilidad de la información de inteligencia en la que se basó la operación, sino también sobre la creciente campaña militar de Washington en el Cuerno de África. Durante la Administración Trump se han llevado a cabo cientos de bombardeos en el marco de una guerra secreta, envuelta en una gran opacidad jurídica y sin que exista una rendición de cuentas efectiva por las víctimas civiles.
¿Quién autorizó un ataque contra un barrio residencial densamente poblado? ¿Quién era el objetivo y qué justificaba la operación? Los testimonios recabados por The Guardian apuntan a que es muy probable que los operadores de los drones estadounidenses supieran que había niños en la zona.
En términos más generales, la masacre de Jamaame invita a examinar qué valor da el ejército estadounidense a las vidas de la población civil somalí. El comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado reiterados ataques verbales contra los somalíes. En distintos actos públicos los ha descrito como personas de “bajo coeficiente intelectual” y “estúpidas”, y ha calificado Somalia de “país repugnante”.
¿Contribuyó el desprecio mostrado por el presidente a que altos mandos militares creyeran que podían matar a civiles sin rendir cuentas?