Se han cumplido ya más de setenta días desde que unos ochenta mil extranjeros forzaran ilegalmente la frontera de España en Ceuta. Las consecuencias de los hechos, y las de la respuesta que está articulando España a un desafío de este calibre son, y serán, profundas; algunas sólo serán evidentes con la perspectiva que dé el tiempo. Con esa reserva, lo ya visto permite aventurar algunas observaciones, hechas desde el punto de vista de la seguridad: 1. Las personas que forzaron la frontera para entrar ilegalmente en España están investidas de una dignidad y unos derechos inalienables y deben, por tanto, ser tratadas con el máximo respeto. El corolario de esta evidencia, sin embargo, no es que, por ello, haya... Ver Más