Una alcaldesa del PP presume ante la jueza de haber alertado a la población en la dana y aporta fotos inéditas de Pradas
elDiario.es · hace 17 días
La primera edil de Carlet, Laura Sáez, pidió a sus vecinos que se refugiaran en plantas altas hora y media antes de que Emergencias enviara un primer ES-Alert que ni siquiera recomendaba esa medida La jueza de la dana dice que la “tesis exculpatoria” de la defensa de Mazón “se convierte en inculpatoria” de PradasDocumento - Cronología de la dana elaborada por la alcaldesa de Carlet
La alcaldesa de Carlet, Laura Sáez, salió de su casa a primerísima hora del 29 de octubre de 2024, trágica jornada que acabaría con 232 fallecidos, ataviada con chubasquero y botas. La primera edil del PP llevaba avisando a la población de los riesgos de la dana desde la víspera, cuando suspendió las clases en el municipio. También había convocado de buena mañana la reunión del Centro de Coordinación Operativa Municipal (Cecopal) para el seguimiento de la situación. “Yo considero que es importante avisar a la población; de hecho, si no lo hubiésemos hecho, se hubieran quedado muchos [vecinos] atrapados en caminos”, dijo Sáez ante la jueza de la dana, según consta en el acta de su declaración del pasado 31 de julio, a la que ha tenido acceso elDiario.es.
La actuación de muchos alcaldes de cualquier color político, más apegados al territorio, contrasta con el papel del máximo dirigente autonómico durante el día de autos, el entonces president Carlos Mazón, quien permaneció prácticamente desconectado en una larga comida y sobremesa con Maribel Vilaplana en un reservado del restaurante El Ventorro. “Estuve todo el día pendiente y en la calle y mis concejales con chubasqueros y botas y todos en la calle”, declaró Sáez ante la magistrada Nuria Ruiz Tobarra, describiendo un atuendo y una responsabilidad sobre el terreno muy alejados del entonces jefe del Consell durante aquella aciaga tarde. El Cecopal, afirmó la alcaldesa de Carlet, se convocó “por responsabilidad”.
La testigo, que también es diputada provincial, anuló su agenda en València para aquella jornada ante la situación que se avecinaba y el gradual empeoramiento de las alertas activadas. “Desde el día previo nos habíamos reunido, habíamos tomado decisiones, la noche anterior habíamos suspendido las clases para ese día, habíamos cerrado el cementerio, la zona deportiva, habíamos puesto vallas en todos los caminos y barrancos que tienen riesgo (...)”, detalló Laura Sáez.
Carlet, localidad de la comarca de la Ribera Alta situada entre el barranco de Benimodo y el río Magro, cuenta con dos institutos públicos y un tercer centro educativo privado al que acuden alumnos de otros municipios. “Hay líneas de autobuses y entendíamos que el riesgo del transporte también era importante ponderarlo y, por eso, decidimos suspender las clases con la información de la que disponíamos”, manifestó la testigo.
La primera edil popular, con tres años de experiencia en la Delegación del Gobierno, también se planteó el dilema del coste para cualquier alcalde de suspender las clases sin una alerta roja activada: “Tenemos que ponderar la situación y, al final, dejar a miles de niños sin colegio en una alerta amarilla no es fácil, porque les estamos complicando mucho la vida a las familias”. Sin embargo, la víspera de la dana percibió que “se daban los ingredientes” de una eventual catástrofe climática y que “había una posibilidad de riesgo”.
El caudal “muy alto” del barranco de Benimodo
El conductor de un camión de una empresa de Carlet permanecía desaparecido en el vecino término municipal de l'Alcúdia desde primera hora de la mañana. Se trataba de una información que el consistorio manejaba de forma “extraoficial”, aclaró la testigo.
La alcaldesa recibió la llamada de la vicepresidenta de la Generalitat, Susana Camarero, preocupada por la situación de la residencia de personas mayores. También recibió llamadas de la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé, y habló con el presidente de la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ), Miguel Polo: “El motivo de mi llamada (...) era preguntarle por los riesgos que podíamos tener”.
El temor de la munícipe se centraba en el barranco de Benimodo, que “siempre está seco y alcanzó un caudal muy muy alto” y “estuvo a punto de desbordarse”. Aquella mañana, los Bomberos ya rescataron a un matrimonio de personas mayores que vivía en una casa aislada y pegada al barranco. “Conocemos el municipio y sabemos dónde están los puntos de riesgo”, manifestó la alcaldesa del PP.
La abogada de una de las acusaciones, Virginia Masiá, preguntó a la testigo:
—¿En todo momento la población estuvo informada desde el primer momento?
—Sí. A las 9.15, ya les decimos que no suban y bajen de las casetas de la montaña por las intensas lluvias y ponemos la foto de que hay caminos ya inundados. A las 9.45, comunicamos que la autovía está cortada en dirección Alicante. A las 10.25, que no va a haber gas. Actualizamos que Aemet informa que hasta las 1