Agua de Solares encadena más de un año de ruidosas prospecciones que ya generan denuncias vecinales
elDiario.es · hace 9 días
El Ayuntamiento de Medio Cudeyo admite que la empresa prometió adquirir paneles acústicos que aún no se han instalado y dice estar “analizando” si la fábrica vulnera el límite de decibelios del PGOU municipal
El agua de Solares, declarada de utilidad pública en 1828, no es solo un producto comercial, sino seña de identidad de un pueblo de Cantabria que creció al amparo de su manantial y su balneario. Sin embargo, la reciente adquisición de la emblemática compañía por parte de Aquadeus (perteneciente al Grupo Fuertes y al Holding Alma) en noviembre de 2024 ha traído consigo un ambicioso plan de expansión que, aunque promete ser un motor de desarrollo, ha comenzado a generar las primeras quejas vecinales.
La histórica planta embotelladora de Manantial de Fuencaliente se ha convertido, según los residentes afectados, en una fuente incesante de ruidos, vibraciones y tráfico de vehículos pesados que opera sin interrupción durante las 24 horas del día. Su objetivo: llegar a extraer hasta 40 litros por segundo, lo que equivale a 1.260 millones de litros anuales y alrededor de millón y medio de botellas diarias.
Para ello, la Consejería de Industria autorizó a la empresa el 13 de diciembre de 2024 la ejecución de un sondeo alternativo al de Fuencaliente para captación de aguas subterráneas. El 16 de julio de este año se autorizó el cambio de ubicación de ese sondeo y actualmente, como consecuencia de problemas técnicos que impidieron completar la ejecución de los sondeos anteriores, se está tramitando la autorización —a fecha 13 de agosto de 2026— del cambio de ubicación para la realización de un tercer sondeo. Todo ello suma más de año y medio de ruidosas prospecciones en el terreno que rodea al icónico manantial cántabro.
Vivir frente a un “polígono industrial”
Para Javier Gómez, hijo de una vecina cuya vivienda colinda directamente con la factoría, la situación es insostenible sobre todo desde junio de 2026, cuando la entrada de nueva maquinaria y generadores industriales transformó completamente el entorno residencial en un “polígono industrial”. “Se trabaja igual a las 12 del mediodía que a las 3 de la mañana”, denuncia Gómez, quien describe la presencia de equipos de refrigeración del tamaño de contenedores de barco instalados en el exterior, en pleno centro del pueblo.
El pasado 22 de julio, la madre de Javier, de 72 años, tuvo que ser trasladada a urgencias de madrugada debido a una crisis de hipertensión tras pasar varios días sin poder dormir debido al estruendo de los generadores y la chimenea de la planta.
María del Carmen Carrera, otra vecina afectada, califica el ruido de los generadores como “espantoso” y coincide en que, a pesar de vivir allí toda la vida, nunca se había enfrentado a una agresión sonora de tal magnitud que persiste incluso durante las noches y los días festivos.
“Con ventanas cerradas incluso se oye todo”, lamenta, insistiendo en que la situación se ha vuelto insoportable para las familias que viven en el entorno de las instalaciones, como su hermano, que habita en otra casa muy cercana a la suya.
Mediciones para probar ilegalidad sonora
La alcaldesa de Medio Cudeyo, María Higuera (PRC), reconoce que el conflicto existe, aunque ha matizado que, a nivel oficial, “el Ayuntamiento solo ha recibido una denuncia formal por escrito de una familia”. La regidora asegura que “ningún vecino del pueblo me ha trasladado nada en la calle”.
Higuera ha justificado que la fábrica ha pasado de un nivel de producción bajo a un volumen mucho mayor tras la llegada de la nueva propiedad (Grupo Fuertes) y ha subrayado la importancia de la empresa como motor económico, ya que da empleo a “mucha gente” del propio municipio de Medio Cudeyo, de algo más de 7.600 habitantes. Si bien no ha precisado exactamente el número de trabajadores actuales de la embotelladora, sí ha aludido a que “en su día —refiriéndose a la gestión anterior de la familia Añíbarro— tenía unos 70 u 80 empleados”. Desde Aquadeus/Solares confirman que la plantilla actual es de 60 personas, “casi un 50% más” que cuando asumieron la titularidad de la embotelladora, y que en los próximos meses prevén incorporar “a un mínimo de 10 trabajadores adicionales con contrato indefinido, sobre todo aunque no únicamente de perfil técnico”, siguiendo su filosofía de dar preferencia a “recursos locales o comarcales”.
No obstante, la alcaldesa se ha mostrado tajante al afirmar que Agua de Solares debe cumplir la legalidad. “Tenemos que lograr una convivencia pacífica, sana y feliz para ambas partes”, ha asegurado, señalando que ya se ha dado traslado de la queja vecinal a los servicios técnicos municipales para que realicen las inspecciones correspondientes y que están “analizándolo” (desde el 2 de julio que el afectado Javier Gómez presentó por Registro una primera denuncia escrita).