Ada Colau: «He dejado el piso en el que he vivido más de 15 años porque con un solo sueldo no podía asumirlo. Me costaba llegar a final de mes»
ABC España — Sucesos · hace 4 h
Más Madrid ha propuesto que Ada Colau encabece la lista del Frente Amplio por Barcelona y sea su candidata a la presidencia del Gobierno en las elecciones del 29 de noviembre. A falta de que se concrete la candidatura, la exportavoz de la PAH prepara su posible regreso a la política tras ocho años al frente del Ayuntamiento de Barcelona, con resultados desiguales en materia de vivienda, que fue la gran bandera de su mandato y el principal tema a debate en esta campaña electoral Eso sí, durante los últimos días Colau no ha dudado en presentarse como una víctima más de la situación. El pasado 29 de septiembre aseguró en «Cafè d'Idees», el programa de RTVE Catalunya que conduce Gemma Nierga, que había tenido que dejar el piso donde vivía desde hacía más de quince años porque «no podía asumir el alquiler con un solo sueldo». «Con un único sueldo no podía», explicó durante la entrevista, en la que contó que se había separado del padre de sus dos hijos hacía cuatro años y que ahora compartía piso con un familiar. «Me costaba llegar a fin de mes», afirmó la exalcaldesa. Cabe recordar que durante sus dos mandatos el cargo tenía asignada una retribución de 100.000 euros brutos anuales , equivalente a unos 800.000 euros en ocho años. Después, como presidenta del grupo municipal en la oposición, su sueldo oficial era de 96.304 euros brutos al año. Eso sí, tal y como ha hecho saber repetidamente Barcelona en Comú, durante su última etapa como alcaldesa habría percibido en realidad unos 3.191 euros netos mensuales tras las donaciones. Durante su intervención, Colau sostuvo que el mercado del alquiler fija los precios dando por hecho que cada vivienda cuenta con dos salarios. «A la que te separas, y si hay criaturas, ya no puedes», señalaba, vinculando su mudanza a ese cambio en la economía familiar. Para rematar la reflexión, la exalcaldesa incorporaba su correspondiente acento feminista, asegurando que, aunque este problema también afecta a los hombres, «perjudica especialmente a las mujeres cuando se separan». Eso sí, explicaba por qué considera que es así, ni nadie le preguntó por qué.