Lavapiés 50: el caso que explica cómo el Plan Reside de Almeida transforma en pisos turísticos 19 viviendas de alquiler
elDiario.es · hace 10 h
El fondo Urbanitae presenta un "proyecto de plusvalía" en un bloque donde apenas quedan residentes y solo una inquilina de renta antigua podría seguir a medio plazo, mientras vincula la operación al "marco regulatorio que permite convertir inmuebles residenciales a uso de apartamento turístico"Más Madrid pedirá a Almeida derogar el Plan Reside por “acelerar la especulación inmobiliaria”
“El plan de negocio recoge una compra para la tramitación y cambio de uso. Lo que haremos es adquirir el activo y acto seguido solicitaremos la licencia para convertirlo en turístico a través del Plan Reside”. Con esta claridad expone el fondo inmobiliario Urbanitae sus objetivos en un piso de Lavapiés, en el centro de Madrid, del que los vecinos se han ido marchando en los últimos meses. Pero la sentencia no solo esclarece el propósito de la empresa privada, sino que ilustra la herramienta en favor de la turistificación y en contra de los residentes permanentes en la que se ha convertido una de las principales iniciativas del Gobierno de José Luis Martínez-Almeida en materia de vivienda.
“La operación consiste en adquirir un edificio residencial prácticamente reformado en el barrio de Lavapiés, compuesto por 19 apartamentos y un local comercial, para su explotación como alojamiento turístico bajo el marco del Plan Reside del Ayuntamiento de Madrid y su posterior venta a un inversor institucional o patrimonialista”, recalcan desde la web de Urbanitae. En ella también se aloja el vídeo donde Luis Maura, director asociado de esta compañía del sector inmobiliario, presenta el “proyecto de plusvalía” en el número 50 de la calle de Lavapiés. Lo anuncian justamente con el nombre de Lavapiés 50, reclamo atractivo y fácil de memorizar.
El portal cita específicamente la utilidad del Plan Reside a la hora de vaciar este bloque: “Es el marco regulatorio del Ayuntamiento de Madrid que permite la conversión de determinados inmuebles residenciales a uso de apartamento turístico durante un plazo máximo de 15 años, siempre que cumplan los requisitos técnicos y urbanísticos aplicables. En este proyecto, la obtención de la licencia turística es una pieza clave de la estrategia de valor añadido. La conversión del activo bajo el Plan Reside permite ampliar el universo de compradores potenciales en la desinversión, especialmente entre inversores institucionales y patrimonialistas interesados en activos operativos con ingresos recurrentes”.
El equipo de Almeida ha repetido incesantemente que el Plan Reside “protege el uso de la vivienda habitual y ubica los pisos turísticos fuera de edificios residenciales”. “Persigue tres objetivos: acabar con la pérdida de población del centro de la ciudad y ampliar la oferta residencial, ordenar la oferta turística y mejorar la convivencia entre vecinos y visitantes”, sostenía el Consistorio tras su presentación en 2024.
Posteriormente, cuando en agosto de 2025 la Comunidad de Madrid aprobó la modificación del Plan General de Ordenación Urbana que facilitaba su implantación, desde Cibeles insistieron en que “blinda el uso de la vivienda habitual y lleva los pisos turísticos fuera de los edificios residenciales para la protección y mejora del uso residencial en Madrid”. Fondos como Urbanitae, por contra, lo citan como un motor para reducir la oferta de alojamientos tradicionales.
El Plan Reside, de “acabar con la pérdida de población del centro” a herramienta de los fondos
Esta operación inmobiliaria en un barrio igual de céntrico que de popular, de la que ya informó el portal xLavapiés, está desalojando a los residentes de un edificio de cuatro plantas. Cuenta con 19 viviendas y un local comercial donde actualmente se ubica una tienda de alimentación. Sin embargo, como traslada a Somos Lavapiés una de las personas que vive en el bloque durante una conversación junto al propio portal, ya apenas quedan “tres o cuatro pisos con gente dentro”.
El Plan Reside separa a turistas de residentes, ya que prohíbe los Airbnb dispersos en el corazón de Madrid y a cambio ofrece dedicar edificios enteros a los apartamentos turísticos, con ciertas con