Retrasos o reglas muy seguidas: ¿está el calor extremo afectando al ciclo menstrual de las mujeres?
elDiario.es · hace 10 h
En las últimas semanas, cientos de mujeres han compartido en redes sociales alteraciones en su ciclo menstrual, mientras la evidencia que existe, aún escasa, muestra que las altas temperaturas afectan a la regla, pero también al embarazo o la menopausiaEl estudio más ambicioso hasta la fecha muestra que el 42% de mujeres encuestadas tuvo una regla más fuerte tras la vacuna covid
Reglas que se retrasan o que se adelantan. Menstruaciones que desaparecen por completo o que se repiten en un mes. En las últimas semanas, cientos de mujeres han compartido en redes sociales alteraciones en su ciclo menstrual. Más allá del efecto viral —que hace que más mujeres se lancen a contar algo que también ha podido sucederles en otros momentos—, de las teorías de la conspiración o de quienes lo asocian a movimientos cósmicos, la respuesta a esa alteración puede estar en el calor extremo que estamos viviendo.
La evidencia es limitada pero existe: las altas temperaturas impactan en el ciclo menstrual. “Hay pocos estudios, pero vemos que el aumento de temperatura influye en el ciclo menstrual porque hay un aumento del estrés en el cuerpo y eso eleva el cortisol y afecta al eje de síntesis de hormonas. Eso puede favorecer esa activación del ciclo menstrual y modificarlo, alargarlo, acercarlo, hacer la regla más dolorosa...”, explica la directora del Servicio de Ginecología y Obstetricia del Hospital San Pau de Barcelona, Elisa Llurba. Cualquier factor estresante puede afectar, por tanto, al ciclo menstrual y eso incluye épocas complicadas, periodos de exámenes o altas temperaturas.
“Todo lo que activa el estrés del cuerpo aumenta la inflamación. El eje hipotálamo-hipófisis-ovarios controla el ciclo menstrual y es sensible a cualquier cambio, el estrés se percibe a nivel cerebral y se traslada a la secreción hormonal”, prosigue. Cuando las temperaturas son extremas, el mecanismo corporal de disipación del calor condiciona que haya más aporte de sangre a los tejidos “y eso en caso de la menstruación incrementa la cantidad de regla y el dolor”.
Un estudio sobre el impacto del cambio climático en la salud menstrual asegura que los fenómenos climáticos como las sequías o el calor extremo afectan al ciclo y a los patrones de sangrado. “El calor extremo puede provocar desequilibrios hormonales e intensificar los trastornos endocrinos y las infecciones del tracto urinario. Aunque la evidencia sobre las conexiones directas entre el calor extremo y el ciclo menstrual es limitada, los desequilibrios hormonales sí afectan al ciclo menstrual, provocando irregularidades, sangrados atípicos e intensificando el dolor menstrual. Además, los trastornos endocrinos (como el síndrome de ovario poliquístico y la endometriosis) y los síntomas de la menopausia pueden verse afectados por fenómenos climáticos de aparición gradual (como el aumento de la temperatura) de formas que aún no se han estudiado suficientemente”, asevera la investigación.
Estrés y ciclo menstrual
La ginecóloga Miriam Al Adib subraya que las experiencias compartidas estas semanas por tantísimas mujeres en redes tienen un “sesgo de selección”, pero destaca la existencia de estudios que ofrecen algunas respuestas a lo que está pasando.
“Si ves algo publicado y te ha pasado a ti, tiendes a compartirlo y a considerar que es verdad. Si no hay un estudio específico que haga un análisis estadísticamente bien diseñado no podemos afirmar ni negar nada. Sí podemos movernos en el terreno de la plausibilidad biológica, es decir, que haya una explicación posible: pensar que ha habido un calor extremo que podría estar relacionado con alteraciones del sueño, aumento del cortisol, deshidratación... todo eso produce estrés al organismo y el estrés influye en el eje hipotálamo-hipófisis-ovarios que regula el ciclo hormonal femenino”, afirma.
Todo lo que implica estrés físico o mental puede, por tanto, influir sobre este eje. “La regla no deja de ser la expresión de un equilibrio neuro-inmu-endocrino, todo eso está interconectado: una alteración que pueda afectar al sistema nervioso, como el estrés, puede desregular la regla, lo mismo sucede con un problema endocrino como un hipotiroidismo, o con una alteración inmunológica, como sucedió con la vacuna de la COVID”, apunta Al Adib, que fue precisamente una de las expertas que investigó las alterac