Ultimas Noticias

elDiario.es · CENTRO

CENTRO

Los bulos sobre los incendios en Madrid y Ávila: del "no dejan limpiar los montes" a que se provocan "para recalificar"

elDiario.es · hace 5 h
Con la ola de fuegos que asola España, la desinformación vuelve a propagarse en redes sociales con afirmaciones falsas o vídeos y declaraciones que no son actuales ni corresponden a nuestro paísDirecto - Sigue la última hora de los incendios aquí
La ola de incendios que ha obligado a declarar la emergencia nacional en Madrid y Ávila ha vuelto a hacer circular bulos y mitos climáticos que se propagan por redes sociales. Algunos reaparecen cada año y otros se circunscriben a los fuegos concretos declarados este verano, tras lo que más de 150.000 hectáreas han sido arrasadas. Las autoridades advierten de la difusión de desinformación que incrementa fácilmente la alarma social y recomiendan informarse por canales oficiales. Estos son algunos de los bulos más repetidos estos días:
No nos dejan limpiar los montes
Cada temporada de fuegos emerge la afirmación que asegura que la Agenda 2030 o los “ecologetas”—entre otros supuestos culpables— no permiten limpiar los montes a ganaderos, agricultores y propietarios. Es falso. Lo primero es que la Agenda 2030 de la ONU no es una ley que dicte normas concretas sobre gestión forestal, sino un conjunto de objetivos de desarrollo sostenible.

Pero, además, es al contrario: la ley de montes de 2003 —aprobada por el PP— exige a las comunidades autónomas la aprobación de planes de prevención de incendios, que en la práctica incluyen la gestión sostenible de los montes mediante retirada de restos, desbroces, podas y otras medidas. Según Greenpeace, los propietarios forestales deben mantener sus fincas limpias y en buen estado y, si no lo hacen, los ayuntamientos deben exigírselo o incluso encargarse de ello. Además, las normativas autonómicas suelen obligar a propietarios de parcelas cercanas a núcleos urbanos a mantenerlas limpias y, en general, permiten hacerlo sin licencia salvo que estén en espacios protegidos.

Lo que sí ocurre es que en épocas puntuales con alto riesgo de incendio o durante las olas de calor se dictan limitaciones a actividades que, precisamente, pueden provocar fuegos. Por ejemplo, la quema de rastrojos o el uso de maquinaria que genere chispas. La Guardia Civil detuvo el pasado viernes a una persona como presunta autora del fuego de Burgohondo, en Ávila, por utilizar este tipo de maquinaria en una zona prohibida. El incendio se ha convertido en el peor de la historia de España.
Se queman terrenos para recalificarlos
Hay quienes hablan de “intereses ocultos” que estarían detrás de los incendios con el objetivo de recalificar terrenos. Sin embargo, la ley de montes no permite recalifiar un suelo quemado hasta 30 años después del incendio forestal. La única excepción se introdujo en 2015 para los casos en que existan “razones imperiosas de interés público de primer orden”. Según ha explicado el Ministerio para la Transición Ecológica, desde la aprobación de la ley en 2003 no se ha llevado a cabo ninguna obra pública en zonas afectadas por incendios.
Los incendios se provocan para instalar paneles solares
Que se queman los montes intencionadamente para instalar plantas de renovables es otro de los bulos habituales. “Para saber dónde se van a producir los próximos incendios forestales, con leer el BOE es suficiente. Donde se hayan aprobado la instalación de plantaciones fotovoltaicas, ahí serán”, decía un mensaje en X hace unos días. Es esta una afirmación que suele circular junto a la de la recalificación de los terrenos, pero lo cierto es que para hacer este tipo de instalaciones no se necesita recalificación del suelo. Lo que sí es obligatorio siempre es el trámite ambiental habitual, con o sin incendio previo. Estas narrativas suelen extenderse en la opinión pública sin que se aporten datos, casos concretos ni ningún tipo de evidencia.
Siempre ha hecho calor y el cambio climático no es tan importante
Los datos son inéquivocos: la emergencia climática es una realidad que va a peor cada año. Las olas de calor son ahora más frecuentes, más intensas y más duraderas que hace unas décadas y cada vez más, las condiciones meteorológicas, forman un cóctel perfecto para la expansión de 'superincendios' difíciles de contener. Los récords de temperaturas no dejan de producirse casi año a año: según la AEMET, este junio y julio han sido los dos meses más cálidos desde que hay registros. El cambio cl
Leer artículo original

¿Qué opinas? Comparte tu punto de vista sobre este artículo. Puedes responder a otras opiniones y debatir en hilo.

0 Opiniones

Anónimo y sin cuenta. Usa las flechas para votar o Responder para continuar el debate.

Sé el primero en opinar sobre esta noticia.