El astrofísico que ha visto 43 eclipses: "El instante más visceral es ver reaparecer el sol, la vuelta a la vida"
elDiario.es · hace 10 h
El astrofísico catalán Josep Masalles ha recorrido todo el mundo para presenciar y fotografiar hasta 43 eclipses solares, 22 de ellos totales. Es el duodécimo 'cazador' en el ranking mundial
MAPA - Dónde ver el eclipse solar del 12 de agosto: recorrido y visibilidad en cada municipio, minuto a minuto
Ningún español ha pasado tanto tiempo a la sombra de la Luna como Josep Masalles (Barcelona, 1952). Exactamente, 58 minutos y 15 segundos. Esta es la manera más poética que tiene este astrofísico de decir que nadie en la península ha visto en directo y fotografiado tantos eclipses solares como él: 43, de los cuales 22 totales, como el que se verá en España el 12 de agosto.
Masalles es uno de los mayores cazadores de eclipses del mundo, duodécimo en un ránking plagado de aficionados cuyas vidas giran en torno a este fenómeno de belleza fugaz. Él, además, preside Aster, la Agrupación Astronómica de Barcelona.
Jubilado de la docencia en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB), Masalles ha perseguido eclipses escoltado por soldados kenianos y en el completo aislamiento del desierto libio; ha viajado hasta la Antártida solo para ver cómo las nubes le hurtaban la foto y ha visto al sol esconderse tras la Luna entre moáis de Rapa Nui. Ahora, la suerte –o el cosmos– ha querido que pueda asistir al próximo desde cerca de casa, en Vilanova i la Geltrú.
¿Cuándo y cómo quedó cautivado por el fenómeno de los eclipses?
El primero que vi fue en 1973, en Barcelona. Tenía 17 años. Fue un eclipse parcial. Ya por entonces era aficionado a la astronomía, y me gustaba esa naturaleza escondida que es el cielo. Hasta 1990, que ya trabajaba y me lo podía pagar, no fui a ver el primer eclipse anular que pude. Me compré un telescopio, una cámara, y empezaron los viajes.
¿Adónde fue el primero?
A Joensuu, Finlandia. Fui en coche, un Volkswagen Polo, con el que sería mi cuñado. Al año siguiente fui a México, luego Mongolia, Panamá…
¿Qué es lo que le atrapa de los eclipses?
A la gente le gusta ver cataratas, volcanes, el Pedraforca, la Costa Brava… Pero hay una belleza escondida, tremenda, que es la del cosmos: galaxias, cometas, supernovas, los anillos de Saturno, los satélites de Júpiter, todo esto es precioso. Pero los eclipses, además, son singulares. Cuando la Luna tapa el sol, podemos ver cosas que no vemos normalmente, como ocurría con la corona del sol, aunque ahora ya tenemos satélites para hacerlo. Después tiene interés si se ve el anillo de diamante, las perlas de Baily o las protuberancias.
¿Cuál es su instante preferido?
El momento más emocionante es ver la totalidad, la corona. Pero hay otro momento más especial, para todos, y es cuando reaparece el sol. Es un instante visceral, animal, de vuelta a la vida. ¡Que se marche el sol no es poca cosa! Imagínate si no supiéramos por qué se va. El primer rayo de luz que se ve es muy impactante, yo sigo sintiendo alivio.
Josep Masalles, preparado para fotografiar el eclipse solar de 2006 en el desierto de Libia
Lo decía usted ahora: ¿qué pensaría la gente antes de conocer que se trata de un fenómeno astronómico?
Hay grabados antiguos de gente desesperada viendo eclipses. Es la diferencia entre a ignorancia y el conocimiento. Un emperador chino ajustició a dos astrónomos, Xi y He, en los años 2.000 aC porque no habían avisado de un