Por qué Ucrania se está ensañando en su campaña de ataques con Wildberries, el 'Amazon ruso'
elDiario.es · hace 9 h
Kiev acusa a la compañía de abastecer al ejército ruso, mientras decenas de miles de pequeños empresarios lo han perdido todo y crece el temor a una crisis en el sistema bancario rusoAl menos ocho muertos en ataques contra los almacenes de una gran empresa de comercio electrónico en Rusia
Ucrania ha ido un paso más allá en su estrategia para añadir presión a la economía rusa. Después de golpear sistemáticamente las refinerías de petróleo y las rutas logísticas, ahora ha iniciado una campaña contra los almacenes de la principal empresa rusa de comercio electrónico, Wildberries. En dos semanas los ha atacado en más de una veintena de ocasiones y ha inutilizado más de un millón de metros cuadrados.
Volodímir Zelenski lo justifica porque esta compañía distribuye “componentes de drones, GPS y otros equipos militares” al ejército ruso. Pero el objetivo de Kiev es más ambicioso y busca hacer colapsar un sector clave para el Kremlin. Wildberries da empleo a decenas de miles de personas y de ella dependen cientos de miles de pequeños vendedores, algunos de los cuales se han arruinado con los bombardeos ucranianos.
Vladímir Putin podría verse empujado a rescatar la empresa, incapaz de hacer frente a las compensaciones a sus clientes, para evitar que la crisis se extienda al sistema bancario por los impagos de los préstamos de quienes lo han perdido todo. Ahora bien, el coste de este rescate amenaza con convertirse en un nuevo incentivo para Ucrania para expandir la campaña de ataques contra otras plataformas de comercio electrónico.
Se calcula que casi el 90% de la población compra a través de Wildberries y de su principal competidor, Ozon, que también ha sufrido las consecuencias de algunos de los ataques. El año pasado, las ventas en línea representaron el 26% de todas las ventas minoristas en Rusia y casi el 50% de este volumen fue gestionado por Wildberries, según el medio económico en el exilio The Bell.
Algunos analistas alertan de que el modelo de negocio de Wildberries y sus competidores está tocado de muerte y que esto podría tener consecuencias graves para una economía rusa ya asfixiada por el desgaste de más de cuatro años de guerra.
¿Objetivo legítimo o crimen de guerra?
No es ningún secreto que muchas unidades del ejército ruso obligan a los soldados a comprar armas, uniformes y equipamiento de su propio bolsillo. Antes de la campaña de ataques, que comenzó el 18 de julio, Wildberries contaba con una sección en su web llamada “Todo para la operación militar especial”, donde se podían encontrar todo tipo de artículos, como cascos o chalecos antibalas. Había indexados casi 250.000 productos y, aunque el apartado fue eliminado, todavía siguen disponibles en la página.
El Kremlin ha negado que los mercados electrónicos se utilicen para abastecer a las tropas, pero la realidad es que estos objetos pueden tener un doble uso. Moscú acusa a Ucrania de atacar infraestructuras civiles y, de hecho, esta crítica ha provocado una discusión entre los comentaristas de la oposición rusa sobre si los almacenes de Wildberries son o no objetivos legítimos.
El analista militar Ruslán Leviev, por ejemplo, sostiene que estos bombardeos constituyen un crimen de guerra, sobre todo porque han matado a nueve trabajadores y decenas más han resultado heridos. “Incluso si suministra componentes de doble uso para equipamiento militar, eso no convierte toda la instalación en un objetivo legítimo”, afirmó en una entrevista en el canal Zhivoi Gvozd, amparándose en los Convenios de Ginebra.
Leviev recuerda que, cuando Rusia ha atacado reiteradamente los almacenes y terminales de carga de Nova Poshta, el principal operador postal ucraniano, Kiev lo ha denunciado como un crimen de guerra. “Los ataques contra Nova Poshta son crímenes de guerra, como también lo son los ataques contra los almacenes de Wildberries: no son instalaciones militares”, concluye el analista.
En cambio, el periodista Kirill Martínov considera que, precisamente según la Convención de Ginebra, si una instalación proporciona “una ventaja militar significativa”, entonces puede ser designada como un objetivo legítimo. “Las plataformas de comercio electrónico suministran activamente al frente [...] armas letales que se utilizan para atacar objetivos civiles en Ucrania”, añade en un an&